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DOI: https://doi.org/10.18002/dalcyl/v0i29

FRAY LUIS DE LEÓN

Nombre u obra homónima: Luis de León

Lugar de nacimiento: Belmonte (Cuenca)

Otros nombres: Fray Luis de León; Magister Luysius (Aeloysius Legionensis)

Geografia vital: Belmonte (Cuenca); Madrigal de las Altas Torres (Ávila); Valladolid; Salamanca; Soria; Alcalá de Henares (Madrid); Palencia; Madrid

Año de nacimiento: 1527

Año de fallecimiento: 1528

Lengua de escritura: español - latín -

Género literario: a:4:{i:0;s:20:"Literatura religiosa";i:1;s:13:"Poesía moral";i:2;s:11:"Traducción";i:3;s:8:"Tratados";}

Movimiento literario: a:1:{i:0;s:12:"Renacimiento";}

Relaciones literarias y personales: Melchor Cano; Cipriano de la Huerga; Francisco de Salinas; Pedro Portocarrero; Felipe Ruiz; Diego Oloarte; Juan de Grial; Príncipe Alberto de Austria; Cardenal Gaspar de Quiroga; María Varela Osorio, Ana de Jesús; Juan Vázquez del Mármol; Arias Montano; Ascanio Colonna; Juan Fernández Pacheco; Marqués de Villena y señor de Belmonte; Juan de Almeida; Alonso de Espinosa Sánchez de las Brozas; Miguel Termón

Temática: a:4:{i:0;s:14:"Moral y ética";i:1;s:9:"Religiosa";i:2;s:10:"Teológica";i:3;s:12:"Traducciones";}

Investigadores responsables: San José Lera, Javier -

Por Javier San José Lera

Biografía

Retrato de fray Luis de León por Francisco Pacheco

Retrato de fray Luis de León por Francisco Pacheco, tomado de Cervantes Virtual

No es infrecuente considerar a fray Luis de León como salmantino y encontrar en los estudios críticos que se refieren a él como el teólogo, profesor, poeta… salmantino; «vate salmantino», le llaman, por citar únicamente dos casos significativos, estudiosos y editores como Ángel Custodio Vega o Cristóbal Cuevas; «conquense-salmantino» le nombra Alberto Blecua. Tal es el grado de unión y la identificación del personaje con la ciudad que acogió el centro de su actividad intelectual y creadora, aunque no era la suya de nacimiento. Fray Luis nació en Belmonte de Cuenca en 1527 o 1528 -no hay consenso entre los estudiosos, ni los documentos confirman o excluyen una u otra fecha-, pero su vinculación castellana y leonesa le convierte en hijo adoptivo y predilecto, y parte del patrimonio textual de Castilla y León, expresión de su carácter, sin necesidad de llegar al determinismo regional del citado estudioso agustino, Á.C. Vega al definir el espíritu de los poetas castellanos: «No es Castilla tan risueña y florida como Andalucía y Levante, ni tan blanda y muelle como Galicia, ni tan áspera y brava como Cataluña» (Vega, 1975: 23). Su vinculación castellana llevó a Menéndez Pelayo (Programa de literatura española, lección 56, Bibliografía Hispano-Latina Clásica, cap. VI «Horacio») a plantear la existencia de una «escuela salmantina» de poetas en torno a fray Luis de León -Juan de Almeida, Alonso de Espinosa, el Brocense, Miguel Tormón quizá Francisco de la Torre, Aldana, Medrano…-, y en controversia con la sevillana, agrupada en torno a Fernando de Herrera; esta idea dio pie a hablar de «la lírica salmantina» (Alonso Getino, 1929), organizada en torno a fray Luis y añadiendo algunos frailes agustinos, como fray Pedro Malón de Chaide o fray Juan de Uceda (Cuevas, 1982; Senabre, 1980).

La estatua de fray Luis de León, obra de Nicasio Sevilla, erigida en el centro del Patio de Escuelas de Salamanca, frente a la fachada rica de la universidad, inmortaliza en bronce, con horaciana justicia poética –exegi monumentum aere perennius-, la perenne vinculación del hombre, del profesor y del poeta con la dorada piedra salmantina y su Estudio.

Como «Salmanticense», es decir, miembro del claustro universitario salmantino, figura en la portada de sus libros latinos -«apud Salmanticenses interpretis» es la fórmula repetida- desde la primera aparición impresa de una obra suya, en 1580 su In Cantica Canticorum Salomonis Explanatio -editada junto con el In Psalmum XXVI Commentarium en Salamanca por Lucas de Junta-.

A la ciudad del Tormes había llegado fray Luis muy pronto, a los diecisiete de su edad, para iniciar estudios en la universidad. Su padre, abogado de profesión establecido en Madrid con la corte, se había desplazado a Valladolid en 1536; la creación allí de la Chancillería Real, verdadero poder judicial del reino y el establecimiento y celebración de las cortes reales en numerosas ocasiones del siglo XVI (Bennasar, 2015), había llevado a la familia hasta la capital castellana. Poco sospechaba aquel niño de once años que en aquella ciudad pasaría, con el correr de los años, amargas experiencias. Más tarde, el padre Lope de León es nombrado para el cargo de oidor en la Audiencia de Granada, y hacia 1541 -aunque no hay certidumbre respecto a las fechas exactas, como subraya Barrientos García (1996: 24)-, con catorce años, su padre envía al joven Luis a estudiar Cánones a la Universidad de Salamanca.

Allí ejercía de catedrático en la facultad de Leyes su tío, Francisco de León. Y en esa facultad inició su formación Luis de León, antes de ingresar en el convento de los agustinos de Salamanca e iniciar su formación hacia la culminación académica -el doctorado- en Teología, pasando primero, como era preceptivo, por la obtención del título de bachiller en Artes.

En esa formación universitaria salmantina de Luis de León -que ha sido reconstruida con minuciosa precisión y riqueza documental por Barrientos García (1996)- destaca el periodo posterior a la finalización de sus estudios, que le lleva, primero, a Soria, para ejercer en el convento agustino de la ciudad castellana de lector de Teología; y después a Alcalá de Henares, donde pudo escuchar al catedrático de Biblia, Cipriano de la Huerga, cisterciense leonés, al que fray Luis considerará su maestro y que resultó clave en su formación y en su vocación escriturística (Asensio, 1986; Morocho Gayo, 1991). Estas ciudades pueden presentarse como los «lugares mentales» de fray Luis de León (Álvarez Turienzo, 1991).

Su primera aparición pública puede considerarse el discurso pronunciado en el Capítulo provincial de los agustinos celebrado en Dueñas (Palencia), el 15 de mayo de 1557, que disgusta a algunos por su fogosa denuncia de males de la Orden y que muestra su carácter apasionado y encendido, y su dominio de la retórica (Girón Negrón, 1996).

A lo largo de los años siguientes continúa su currículum académico, obteniendo sucesivamente los grados de bachiller (1558), licenciado (1560) y maestro o doctor en Teología (1560).

Obtenidos los grados necesarios, comienza su carrera docente en la Universidad de Salamanca, que se inicia con un fracaso -pierde la sustitución en la cátedra de Biblia, que gana el que luego será su amigo Gaspar de Grajal-, y que culmina en 1579 con la obtención, en propiedad, es decir, con carácter vitalicio, de esa misma cátedra ansiada de Biblia, que gana -no sin polémica- contra el hijo de Garcilaso de la Vega, el dominico fray Domingo de Guzmán, que pleitea largamente contra el resultado (Barrientos García, 2016). Por el medio quedan otras cátedras temporales o cursatorias, de sustitución o extraordinarias, la mayor parte de ellas en la facultad de Teología.

En medio de este cursus honorum ocurre el suceso más recordado y significativo de la biografía de fray Luis de León: el proceso inquisitorial abierto contra él y otros profesores de la universidad -Gaspar de Grajal y Martín Martínez de Cantalapiedra- tras las denuncias de otros profesores -Bartolomé de Medina, León de Castro-. El suceso tiene el trasfondo de las rencillas universitarias entre órdenes religiosas -dominicos y agustinos- por la ocupación de las cátedras, pero tiene además un componente teológico. Arranca de las reuniones de profesores de la Facultad de Teología para informar sobre la posibilidad de reeditar una biblia, la preparada por el francés Vatablo y editada por Robert Estienne que había salido en París en 1545, con escolios abundantes y un texto alternativo al de la Vulgata. Se ponen así encima de la mesa, las tensiones personales y de orden y las cuestiones metodológicas y de concepción de la Teología positiva. Las discusiones fueron arduas y llegaron en ocasiones a la amenaza personal y casi a las manos entre fray Luis y León de Castro (González Novalín, 1996). Es la concreción, más allá del tópico horaciano, del «mundanal ruido», que se desata entonces y desemboca en el proceso entre 1572 y 1576.

Se ha interpretado este episodio como un proceso al humanismo cristiano, pues afecta a otros profesores salmantinos de planteamientos novedosos: Gaspar de Grajal que ocupaba la cátedra de Biblia y, Martín Martínez de Cantalapiedra, profesor de hebreo. El centro de la investigación inquisitorial son esas cuestiones relativas a la posibilidad de traducción mejor de la Biblia a partir de los originales hebreos, frente a la autoridad de la versión latina Vulgata y la griega de los Setenta, a la necesidad de lecturas literales correctas para sustentar el edificio de la exégesis, a la posibilidad de traducir la Biblia a las lenguas romances son algunos de los asuntos de mayor calado que se discuten en el proceso (San José Lera, 2009 y 2012). Como consecuencia de estas investigaciones, se ponen en juego aspectos relativos al posible origen judeoconverso de la familia de fray Luis de León y a la escritura y circulación manuscrita de un comentario literal del Cantar de los Cantares en romance castellano. El largo proceso incoado constituye una fuente de información extraordinaria para documentar vida y pensamiento de fray Luis de León (Alcalá, 1991; Barrientos García, 1991).

Tras ser absuelto y de vuelta a Salamanca, enseñará de nuevo Teología escolástica en una cátedra creada temporalmente para él. La tradición agustiniana canonizó la legendaria frase de inicio de sus clases, con el célebre «Decíamos ayer», convertido en lema de la fortaleza moral del inocente perseguido, que es capaz de retomar su actividad como si nada del injusto trato hubiese hecho mella en su espíritu (Vossler, 1946: 16). A la misma filosofía responde el emblema que estampa fray Luis en todas sus obras: el árbol con su rama cortada por el hacha y el lema horaciano «Ab ipso ferro», que él mismo tradujo en la Exposición del libro de Job: «Bien como la ñudosa / carrasca en alto risco desmochada / con hacha poderosa, / del ser despedazada / del hierro, torna rica y esforzada…» (López Gajate, 1996).

Después, en 1578, gana la cátedra de Filosofía Moral en la Facultad de Artes. Y finalmente, en 1579, obtiene en propiedad la ansiada cátedra de Biblia, de la que ya no se mueve.

A partir de este momento la actividad de fray Luis se centra en sus clases, en la escritura y difusión de su obra castellana y latina, en los encargos de gestión de la Universidad: reforma de los estudios de Gramática, reforma del calendario, pleito sobre los colegios mayores -que le llevan a ser recibido en audiencia por el propio rey Felipe II-, censuras de libro, etc. Estos encargos le alejan cada vez más de la docencia, y le ponen en contacto con nuevas actividades y nuevas personas que llenarán los últimos años de su vida. Una de ellas es la Madre Ana de Jesús, sucesora de Teresa de Jesús al frente de las carmelitas descalzas. Ella le encarga a fray Luis que ponga orden en los papeles de la madre Teresa, y los prepare para la imprenta. Fray Luis llevará a cabo esa labor de editor y crítico textual, culminando con la edición de las obras de la Madre Teresa de Jesús en Salamanca, en 1588, a cargo del que ya es el editor de fray Luis, Guillelmo Foquel. Ana de Jesús es también la persona que le anima a retomar su comentario del libro de Job -que fray Luis le dedicará- y que le propone como asistente al capítulo de los frailes carmelitas descalzos en 1590.

El último capítulo de esta obra, Exposición del libro de Job, está firmado de su puño y letra en Salamanca el 8 de marzo de 1591. Su salud está ya muy quebrantada, a pesar de lo cual se reincorpora a las clases de verano de la Universidad en julio; pero en agosto debe presidir el capítulo de la Orden, que se reúne en Madrigal de las Altas Torres (Ávila). El 14 de agosto es elegido Provincial de la Orden en ese capítulo, pero no pudo llevar a cabo ninguna acción como tal, porque el 23 de agosto muere en el convento de San Agustín del lugar. Su cuerpo es trasladado a Salamanca, donde llega el día 24 por la noche se le entierra con asistencia de la Universidad y de los conventos en el claustro del convento de San Pedro de la Orden de San Agustín.

Solo muchos años más tarde, en 1856, sus restos, rescatados de las ruinas del convento salmantino, se entregan a la Universidad de Salamanca, en cuya capilla de las Escuelas Mayores reposan, al otro lado del claustro y frente por frente de la que fuera el aula de Teología, y hoy es el Aula Fray Luis de León.

 

Producción literaria

Si consideramos las fechas de publicación de la obra de fray Luis de León, su producción se desarrolla después de haber culminado su trayectoria académica en 1579 con la obtención de la cátedra de Biblia y hasta el final de su vida en 1591, cuando firma -en marzo de ese año- los capítulos finales de la Exposición del Libro de Job. Sin embargo, podemos documentar obra suya previa a esas fechas en torno a 1561 -fecha posible de la realización del comentario literal romance al Cantar de Cantares de Salomón– y en 1574 -traducciones de odas de Horacio publicadas en Francisco Sánchez de las Brozas, Obras del excelente poeta Garci Lasso de la Vega con Anotaciones y enmiendas…, Salamanca, Pedro Lasso, 1574, con reedición en 1581 por Lucas de Junta y posteriores-.

La primera fecha de publicación documentada de una obra de fray Luis de León es 1574, dentro de las Anotaciones a Garcilaso del Brocense. En esa edición del profesor salmanticense de Retórica, se incluyen hasta cuatro traducciones horacianas de fray Luis. Sin embargo, se presentan sin el nombre del autor: la primera de ellas, libro II, oda X, Rectius vives («Si en alta mar, Licino») se presenta así: «Y porque un docto destos reynos la traduxo bien y ay pocas cosas destas en nuestra lengua, la pondré aquí toda»; las otras (II, 10, IV, 3 y el épodo 2 «Beatus ille») se atribuyen «al mismo autor de las passadas», pero sin revelar nunca su nombre.

1580 sería el año en el que se da a conocer el nombre del autor como responsable de una producción escrita. Parece que la publicación de sus obras a partir de esa fecha tuvo que ver con la orden que recibe del superior de la provincia agustiniana de Castilla, fray Pedro Suárez, el 21 de diciembre de 1577 y que se imprime en los preliminares de la edición de 1580 de la In Cantica Canticorum Salomonis Explanatio: «…in meritum sanctae obedientiae tibi praecipimus, ut quos [libros] habes confectos (…) typis mandes». De hecho, la secuencia de fechas de los preliminares estampados en esa edición marca ese itinerario cronológico posterior a la petitio: la censura editorial del In psalmum XXVI Commentarium es del 14 de marzo de 1578, el privilegio real del In Cantica Canticorum es del 13 de marzo de 1579 y el privilegio del In psalmun 26, del 22 de marzo de 1580.

En 1580 publica al tiempo ambas obras, en Salamanca, en la imprenta de Lucas de Junta y con el emblema en la portada Ab ipso ferro, que identificará desde entonces todas sus ediciones salmantinas. Contiene también, al comienzo, un poema latino titulado «Votum» -en el que pide inspiración: «Da sensus rectus, da verba decentia»- y al final otro poema también en latín dedicado a la Virgen: «Ad Dei Genitricem Mariam Carmen ex voto».

Ambos comentarios latinos, al libro bíblico y al salmo 26, procederían sin duda de trabajos previos. El largo interés del agustino por el Cantar de los Cantares se muestra en la existencia, al menos desde 1561, de ese comentario en romance, que tantos problemas le causó en el proceso inquisitorial. Pudo tener para su escritura el modelo y las lecciones de su maestro en Alcalá, Cipriano de la Huerga; el cisterciense, que fue abad del monasterio de Nogales en León, explicó el libro en el curso 1556-1557 -al que asistió fray Luis-, aunque no publicará su comentario –en latín– hasta 1582. A ese curso asiste también Arias Montano, que también realizó un comentario, hoy perdido, al libro bíblico en romance (García de la Concha, 2018: 21); fray Luis tuvo en su poder, hacia 1553 o 1554, una copia de ese comentario de Arias Montano, como consta en el proceso (Barrientos García 1996: 60-61). El propio comentario romance del agustino se presenta con el tópico de la petitio, como respuesta a «una persona religiosa», tras la que se esconde Isabel Osorio, monja en el convento salmantino de Sancti Spiritus y quizá pariente de fray Luis. Sin embargo, por alcance y planteamiento, el comentario -que permanecerá recogido por la Inquisición e inédito hasta 1798- desborda los límites del texto didáctico o doctrinal, para convertirse en la primera manifestación explícita del método exegético lusiano.

El comentario latino al salmo 26, publicado ese mismo año 1580, se puede considerar como la expresión de una apropiación personal de sus contenidos de súplica en la persecución y confianza en la superación de los peligros; por eso se entiende escrito, o al menos meditado y apuntado, en el periodo de reclusión en las cárceles inquisitoriales de Valladolid. De este salmo realizó también una paráfrasis en verso (San José Lera, 2011).

Ese mismo año de 1580 firma en Valladolid -a donde ha acudido en defensa de su pleito por la cátedra de Biblia-los capítulos 33 (30 de noviembre), 34 (10 de diciembre) y 35 (13 de diciembre) del manuscrito autógrafo de la Exposición del Libro de Job. Sin embargo, la terminación de esa obra no se producirá hasta marzo de 1591, unos meses antes de morir (el 23 de agosto). Esto nos muestra a un fray Luis de León que trabaja sus obras, casi podíamos decir, a salto de mata, entre ocupaciones, docentes y de gestión, tanto universitarias –nihil novum sub sole-, como de su Orden y de larga maduración y escritura.

Estas dos obras de 1580, primeras publicadas a su nombre, tienen una reedición, en las mismas prensas salmantinas de Lucas de Junta, en 1582 -las mismas prensas en las que había salido en 1581 la segunda edición de las Anotaciones del Brocense a Garcilaso que contiene las traducciones de Horacio referidas antes-.

En 1582 aparece, sin nombre de autor, la «Oda a Nuestra Señora» en el Vergel de flores divinas, de Juan López de Úbeda. Esta publicación nos pone en contacto con la poesía original de fray Luis en castellano y cuya composición se sitúa tradicionalmente también en la cárcel, dado el tono angustioso de sus versos (Ramajo, 2012).

Inscripción de fray luys de león

Inscripción de fray luys de león (línea 4), tomado del Archivo Universitario de Salamanca

En 1583 publica la primera edición de De los nombres de Cristo en dos libros, seguido de La perfecta casada (Salamanca: Juan Fernández). Ambas obras constituyen el centro de su producción canónica en prosa castellana, y fueron publicadas en vida de fray Luis siempre juntas, en el mismo volumen, con la excepción de la edición zaragozana de 1584, a cargo de Domingo de Portonariis y Ursino, que edita solo La perfecta casada. No obstante, tienen una extensión y una condición de género y de contenido muy diversas.

La perfecta casada es un comentario bíblico del sentido tropológico del capítulo 31 del libro de los Proverbios, el retrato de la mujer fuerte o «de valor», como traduce fray Luis. El planteamiento exegético se viste aquí de tratado moral acerca del matrimonio, un tema de moda en la literatura humanista. La dedicatoria a María Varela Osorio, su sobrina recién casada, establece el molde de la epístola que flexibiliza el género del tratado, pero el cuidado estilístico de la prosa y el contenido a medio camino entre los tratados medievales y la nueva ideología humanista desbordan los límites pequeños de la carta misiva o de la epístola moral (San José Lera, 1992a).

De los nombres de Cristo, por otro lado, flexibiliza sus contenidos exegéticos en el molde formal del diálogo ciceroniano, esencial en el sistema de géneros renacentista. La obra desarrolla en sucesivos diálogos de tres frailes agustinos, Marcelo, Juliano y Sabino, el contenido teológico que se deriva de los distintos nombres con los que Cristo es nombrado, de forma metafórica, en las Sagradas Escrituras. La condición metafórica y esencial de los nombres, más allá de su naturaleza gramatical, motiva la incorporación de un breve capítulo introductorio, «De los nombres en general», en el que se establece una teoría del nombre, de raíz escolástica y naturaleza dialéctica, donde afloran, en ocasiones, algunos matices cabalísticos (Cuevas, 1980).

La edición de 1583 consta de dos libros, pero las sucesivas, de 1585 y 1587, incorporan un tercer libro con el tratamiento de nuevos nombres. Al final de cada uno de los libros se imprime una paráfrasis en verso castellano de un salmo, nueva muestra en vida de fray Luis del cultivo continuado de la poesía. La segunda edición se imprime en 1585, en Salamanca por los Herederos de Mathias Gast, aunque La perfecta casadalleva en ese volumen colofón del impresor Cornelio Bonardo y fecha de 1586. En 1587 ve la luz la tercera edición de De los nombres de Cristo, seguido, como siempre, de La perfecta casada, en Salamanca por Guillelmo Foquel. Es la última de las ediciones de la obra controlada por fray Luis y que incorpora variantes textuales (San José Lera, 2008).

De los nombres de Cristo y La perfecta casada son las únicas obras castellanas de fray Luis publicadas en vida. Sobre ellas se sostiene su posición central en el canon áureo, sobre la base de su prosa rítmica -con «número»- de su caudal estilístico y su elegancia retórica y de su erudición; De los nombres de Cristo es, en particular, la obra sobre la que se construye la estima de sus contemporáneos Cervantes y Lope de Vega, antes de que Quevedo diera a conocer en 1631 su obra poética a partir de una fuente manuscrita hoy perdida.

El 8 de septiembre de 1587 firma fray Luis de León en el convento agustino de San Felipe, en Madrid, la censura y aprobación de las Obras de Santa Teresa, y la «Carta dedicatoria a las Madres Ana de Jesús y religiosas carmelitas descalzas del Monasterio de Madrid», que situará al frente de la edición que le encargan las madres carmelitas y que ve la luz en Salamanca, en la misma imprenta de su tercera edición de De los nombres de Cristo, la de Guillelmo Foquel. Esa «Carta dedicatoria» desborda con creces el carácter paratextual para convertirse en punta de lanza de la institucionalización de Teresa de Jesús como autora literaria y pieza clave para situarla en el camino hacia la canonización. La autoridad de fray Luis será esgrimida continuamente en los procesos de beatificación y canonización, sobre la base de este texto proemial.

Es esa la última vez en vida que comparece fray Luis en el panorama literario con un texto romance, aunque al año siguiente escribe una Apología del Padre Maestro Fray Luis de León, Catedrático de escritura de la Universidad de Salamanca. Donde muestra la utilidad que se sigue a la Iglesia en que las obras de la Beata Madre Teresa de Jesús y otras semejantes anden impresas en la lengua vulgar, que permanece inédita hasta que la publica con ese título en Roma en 1610 el carmelita fray Tomás de Jesús en la obra Suma y compendio de los grados de oración…sacado de todos los libros y escritos que compuso la Beata Madre Teresa de Jesús.

Las siguientes ediciones volverán a ser textos latinos, producto de su labor docente como catedrático de Biblia en Salamanca.

En 1589 publica Explanationum in eosdem -de nuevo en Salamanca y de nuevo por Guillelmo Foquel-, que contiene: In Cantica Canticorum Triplex Explanatio, In Psalmum XXVI, y dos comentarios bíblicos nuevos, In Abdiam explanatio y la In Epistolam ad Galatas explanatio. Tres de esos textos habían formado parte de las lecturas como catedrático de Biblia: Abdías en el curso 1581-1582, Gálatas en el 1582-1583 y Cantares -una vez más su texto amado- en el curso 1585-1586. El título del nuevo comentario al Cantar de los Cantares, Triplex explanatio, hace referencia al contenido de la obra, dividada en la explicación del texto de cada capítulo desde los sentidos literal (prima explanatio), místico (altera explanatio) y anagógico (tertia explanatio). En la portada de este impreso, se ha reducido el lema horaciano Ab ipso ferro, al más escueto Ab ipso, aunque se mantiene en el grabado la imagen del árbol y el hacha.

En 1590 publica el opúsculo (29 págs.) De utriusque agni, typici atque veri inmolationis (Salamanca: Guillelmo Foquel) dedicado a Juan de Grial, en el que trata de la fecha de celebración de la Pascua judía. En este opúsculo desaparece de la portada por primera vez el emblema Ab ipso ferro y es sustituido por un florón.

Ese mismo año de 1590 firma en Madrid los capítulos 36 (27 de octubre) 37 (29 de noviembre) y 38 (14 de diciembre) de la Exposición del libro de Job, que viene escribiendo desde, al menos, 1580. Termina la obra en 1591, en Madrid, donde firma los capítulos 39 (6 de enero) y 40 (1 de febrero) y, por último, en Salamanca, donde rubrica los capítulos 41 (19 de febrero) y 42 (último del libro, el 8 de marzo). Desde esa fecha, corregiría y pasaría a limpio el borrador, preparándolo para la imprenta y escribiría entonces el prólogo, dedicado a la Madre Ana de Jesús, carmelita descalza, con quien había establecido una relación intelectual a partir de los preparativos para la edición de las obras de Teresa de Jesús. La tarea de copia se vio interrumpida, porque el códice que contiene la obra solo presenta en limpio hasta el folio 222 como autógrafo, hasta el 379 como apógrafo, añadiendo el borrador autógrafo desde 3º folio 380 hasta el 518 y último. El original completo fue recogido por la Inquisición, por llevar la traducción romance del libro bíblico y, a pesar de los esfuerzos de la madre Ana de Jesús, quedó inédito hasta 1779.

A título póstumo, en 1595 sale la cuarta edición de De los nombres de Cristo, (Salamanca, En casa de Juan Fernández) ya no controlada por fray Luis, pero sí quizá por su sobrino, también agustino, fray Basilio Ponce de León. En esa edición se incorpora como atractivo editorial un nuevo nombre, no incluido en las ediciones anteriores, «Cordero».

A este panorama editorial debemos añadir dos territorios de escritura, conservados en manuscritos, que darán lugar a posteriores ediciones. Por un lado, la actividad docente en las distintas cátedras de Teología se constata en tratados latinos sobre distintos asuntos, de Teología escolástica o positiva -comentarios bíblicos-, dispersos en múltiples bibliotecas. Estos tratados han ido siendo editados en la serie de Opera latina, promovida por los padres agustinos.

El otro territorio de producción literaria es el que le da a fray Luis de León su fama póstuma: la poesía original, las traducciones de autores clásicos y las paráfrasis de poemas bíblicos, conservada también en un laberinto de testimonios manuscritos.

La publicación en 1574 -y en las ediciones sucesivas- de las traducciones de fray Luis a Horacio, en 1582 de la «Oda a Nuestra Señora», y en las sucesivas ediciones de De los nombres de Cristo (1583, 1585 y 1587) de paráfrasis en verso de tres salmos bíblicos, muestran una faceta de la producción literaria luisiana, quizá la más conocida, y también la más difícil de datar, que es la de su poesía lírica. Esas tres apariciones de obra poética en vida de fray Luis muestran los tres territorios de producción poética del fraile agustino, y los tres en que se divide su obra desde la princeps preparada por Quevedo en 1631: Obras propias y traducciones latinas, griegas y italianas, con la paráfrasi de algunos psalmos y capítulos de Iob. La historia textual de esa edición, el laberinto de manuscritos -ninguno autógrafo- con poemas luisianos o atribuidos ha generado auténticos quebraderos de cabeza a los estudiosos, empleados en ediciones críticas, de entre las que es necesario destacar a Oreste Macrí (1950), José Manuel Blecua (1990), Cristóbal Cuevas (1998) y Antonio Ramajo (2012).

El establecimiento de las fechas de composición de la obra poética, conservada en múltiples manuscritos, se ha realizado en función de posibles referencias históricas o de los sentimientos que revelan (Blecua, 1990: 27), lo que supone un territorio de notable indefinición por su subjetividad, con la excepción de algunos poemas de fecha cierta -es el caso de la oda 4 «Al nacimiento de la hija del marqués de Alcañices», nacida el 11 de enero de 1569-. Si a ello se une la costumbre de corrección de los originales -que se demuestra, por ejemplo, en la doble versión del salmo 102 que aparece en las ediciones de De los nombres de Cristo de 1585 y 1587-, la datación resulta un territorio de incertidumbre máxima. Suele tomarse el inicio del prólogo «A don Pedro Portocarrero» como referencia a la obra poética de fray Luis como juvenilia: «Entre las ocupaciones de mis estudios en mi mocedad y casi en mi niñez, se me cayeron como de entre las manos estas obrecillas…»; pero el carácter tópico de la expresión y el hecho de que se pueda documentar obra poética madura de fray Luis -como el mencionado salmo 102 en la edición de De los nombres de 1587- resta entidad a la afirmación. Macrí (1950), por ejemplo, opta por dividir la producción por su relación con la experiencia en las cárceles inquisitoriales de Valladolid: antes del proceso, durante el encarcelamiento, después de la sentencia absolutoria. Alarcos, por su parte, se fundamenta para la datación en el análisis estilístico (Alarcos, 2006). Las divergencias en la datación de la obra por los distintos estudios es un síntoma de esta dificultad extraordinaria (Blecua, 1990: 28-33).

Estatua de fray Luis en el Patio de Escuelas en Salamanca, fotografía de Manuel Mª Pérez López

Estatua de fray Luis en el Patio de Escuelas en Salamanca, fotografía de Manuel Mª Pérez López

Más allá de las fechas de producción, que se mueven siempre en el terreno de la conjetura, parece claro el sentido de poemario estructurado con el que fray Luis concibió su obra poética y que ha ido siendo sacado a la luz por la crítica contemporánea (Alcántara Mejía, 2002). Sus «ejes temáticos» se establecen en torno a la aspiración por la vida del cielo en contraste con la vida terrena, el apartamiento de lo exterior y el refugio en lo interior, y un ansia ascensional, que parte del ideario neoplatónico desde lo sensible -la música, la noche estrellada…- a lo ideal; junto a ello, el pensamiento cristiano y estoico -la contención de las pasiones-, la tradición hebreo-bíblica, los modelos clásicos horacianos, constituyen el conjunto de referentes con los que trazar un mapa «en el laberinto renacentista de idearios» en que se mueve el agustino (Álvarez Turienzo, 1996) y que le convierten en la máxima expresión del género de la Oda renacentista, escrita preferentemente en liras (López Bueno, 1993). La traducción de clásicos (Codoñer, 1994) y las paráfrasis de los salmos, convertidas en género exegético (San José Lera 2003), completan el no muy extenso corpus lírico de fray Luis de León.

Junto con estos espacios de creación, que responden a géneros más o menos establecidos, resulta imprescindible dejar constancia de la importante labor de fray Luis como traductor bíblico en prosa, recogiendo ese castellano bíblico cuajado de hebraísmos léxicos, sintácticos -supresión de artículos, elipsis del verbo copulativo, cambio del régimen preposicional de algunos verbos, etc.- y estilísticos, de arcaísmos y neologismos, en la línea que habían establecido los traductores de la Biblia de Ferrara. Un estilo de traducción marcado por la literalidad, que provoca la distorsión de la lengua en que se traduce -el castellano- y que genera lo que podemos llamar «castellano bíblico» de fray Luis. Es el estilo que aplica a la traducción literal del Cantar de los Cantares y del Libro de Job (San José Lera 1992a: 50-62) y del que deja una reflexión teórica de extraordinario valor en los preliminares de su comentario.

 

Tradición textual

A continuación se indicarán datos sobre manuscritos o impresos de la época, bibliotecas que los conservan, pero no se incluirán aquí datos de ediciones modernas, aunque sean críticas.

 

Obra castellana. Impresos.

Se dan únicamente los ejemplares disponibles en bibliotecas de Castilla y León, con los enlaces digitales cuando existen. En caso de no existir enlace a la digitalización de alguno de los ejemplares disponibles en las bibliotecas de Castilla y León, se ofrecen los enlaces a ejemplares de la BNE o de otras bibliotecas.

  • DE LOS / NOMBRES / DE CHRISTO / EN DOS LIBROS, / POR EL MAESTRO / Fray Luys de León. / [Emblema de fray Luis] / Con Privilegio. / En Salamanca, Por Iuan Fernández / [raya horizontal] / M.D.LXXXIII.

ÁVILA. Biblioteca Pública del Estado en Avila

http://bibliotecadigital.jcyl.es/es/consulta/resultados_ocr.cmd?autor_numcontrol=&materia_numcontrol=&id=1546&tipoResultados=BIB&posicion=1&forma=ficha

LEÓN. Centro Superior de Estudios Teológicos. Seminario Mayor, León

  • DE LOS / NOMBRES / DE CHRISTO / EN TRES LIBROS, / POR EL MAESTRO / Fray Luys de León. / Segunda impressión, en que demás de un libro que de nuevo se añade, van / otras muchas cosas añadidas y emendadas. / [Emblema de fray Luis] / Con Privilegio. / EN SALAMANCA, / Por los Herederos de Mathias Gast. / [raya horizontal] / M D LXXXV. Colofón:] EN SALAMANCA, / En casa de Cornelio Bonardo. / [raya horizontal] M D LXXXVI.

BNE. Biblioteca Digital Hispánica.

http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000188754&page=1

BURGOS. Archivo “Silveriano” de la Provincia Carmelitana O.C.D. Burgense, Burgos

SORIA. Biblioteca Pública del Estado en Soria

  • DE LOS / NOMBRES / DE CHRISTO / EN TRES LIBROS. / POR EL MAESTRO / Fray Luys de León. / Segunda Impressión en que demás de un libro que de / nuevo se añade, van otras muchas cosas / añadidas y emendadas. / [Emblema: tondo con calvario y paisaje urbano al fondo] / EN BARCELONA. / Impresso con Licencia. / Año de M.D.LXXXVII./ Por Hieronymo Genovés.

BNE. Biblioteca Digital Hispánica

http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000086908&page=1

BNE. Biblioteca Digital Hispánica (tirada Por Iuan Pablo Manescal)

http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000240297&page=1

  • DE LOS / NOMBRES / DE CHRISTO EN / TRES LIBROS, / POR EL MAESTRO FRAY LUYS DE LEÓN. / Tercera impressión, en que demás de un libro que de nuevo se añade, / van otras muchas cosas añadidas y emendadas. / [Emblema de fray Luis] / Con Privilegio. / EN SALAMANCA. / En casa de Guillemo Foquel. / [raya horizontal] / M D LXXXVII.

BNE. Biblioteca Digital Hispánica

http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000090006&page=1

SEGOVIA. Seminario Diocesano, Segovia

LEÓN. Centro Superior de Estudios Teológicos. Seminario Mayor, León

  • DE LOS/ NOMBRES DE CHRISTO. / EN TRES LIBROS, / Por el Maestro Fray Lvys de León./ Quarta impressión, en que va añadido el nombre de Cordero, con tres/ tablas, la una de los nombres de Christo, otra de la perfecta/ casada, la tercera de los lugares de la Scriptura./ [Emblema]/ Con Privilegio./ EN SALAMANCA./ En casa de Iuan Fernández./ [raya horizontal]/ M.D.XCV. (*)/ A costa de Iuan Pullman mercader de libros.

BNE. Biblioteca Digital Hispánica.

http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000194432&page=1

LEÓN. Convento de Padres Redentoristas, Biblioteca, Astorga (León)

SALAMANCA. Universidad de Salamanca, Biblioteca General Universitaria. BG/27401(1)

VALLADOLID. Universidad de Valladolid. Biblioteca Histórica de Santa Cruz

  • DE LOS/ NOMBRES DE CHRISTO. / EN TRES LIBROS, / Por el Maestro Fray Luys de León./ Quinta impressión, en que va añadido el nombre de Cordero, con tres/ tablas, la una de los nombres de Christo, otra de la perfecta/ Casada, la tercera de los lugares de la Scriptura./ [Emblema]/ Con Privilegio./ EN SALAMANCA./ En casa de Antonia Ramirez Viuda. [Raya]/ M.DCIII. / [raya]/ A costa de Thomas de Alva mercader de libros.

VIENA (AUSTRIA) Österreische Nationalbibliothek

https://onb.digital/result/104410C1

BURGOS. Facultad de Teología del Norte de España, Burgos.

BURGOS. Archivo “Silveriano” de la Provincia Carmelitana O.C.D. Burgense, Burgos.

PALENCIA. Seminario Diocesano, Biblioteca. Palencia.

SALAMANCA. Universidasd de Salamanca. Biblioteca General Histórica BG/51459.

  • DE LOS NOMBRES DE CRISTO / POR EL MAESTRO/ F. LUIS DE LEÓN/ DOCTOR TEÓLOGO DEL GREMIO/ i Claustro de la Universidad de Salamanca./ NUEVA EDICION/ EMENDADA POR EL COTEJO DE LAS/ cinco primeras: con una prefación sobre/ la necesidad de buenos libros para la/ instruccion del pueblo./ POR UN DOCTOR DE VALENCIA./ [Sol rodeado de guirnalda]/ EN VALENCIA/ EN LA IMPRENTA DE BENITO MONFORT./ CI] I]CC LXX.

VALLADOLID. Biblioteca de Castilla y León (Valladolid) — Signatura: g-e 576

http://bibliotecadigital.jcyl.es/es/consulta/resultados_ocr.cmd?autor_numcontrol=&materia_numcontrol=&id=1635&tipoResultados=BIB&posicion=2&forma=ficha

BURGOS. Archivo “Silveriano” de la Provincia Carmelitana O.C.D. Burgense, Burgos.

LEÓN. Biblioteca Pública del Estado en León.

LEÓN. Centro Superior de Estudios Teológicos. Seminario Mayor, León

PALENCIA. Convento de San Pablo (PP. Dominicos), Palencia.

SALAMANCA, Universidad de Salamanca, Biblioteca General Histórica BG/136435.

SORIA. Catedral, Archivo y Biblioteca del Cabildo de Burgo de Osma (Soria)

SORIA. Seminario Diocesano o Conciliar Santo Domingo de Guzmán, Burgo de Osma (Soria)

VALLADOLID. Biblioteca de Castilla y León / Pública del Estado en Valladolid

VALLADOLID. Universidad de Valladolid. Biblioteca Histórica de Santa Cruz

ZAMORA. Biblioteca Diocesana de Zamora

ZAMORA. Biblioteca Pública Municipal de Toro (Zamora)

  • DE LOS NOMBRES / DE CHRISTO, / AÑADIDO JUNTAMENTE / EL NOMBRE DE CORDERO, / POR EL M, FR. LUIS DE LEÓN, / de la Orden de San Agustín, / DIVIDIDO EN TRES LIBROS, / SEXTA IMPRESSIÓN / nuevamente corregida. / LIBRO PRIMERO (*) / [Marca de impresor] / CON LAS LICENCIAS NECESSARIAS. / [Raya] / EN VALENCIA: M.DCC.LXX. / Por Salvador Faulí, junto al Colegio de Corpus Christi.

Biblioteca Domínguez Berrueta — Colección: BDBER — Ubicación: Depósito — Signatura: ANT 345

http://bibliotecadigital.jcyl.es/es/consulta/resultados_ocr.cmd?autor_numcontrol=&materia_numcontrol=&id=1635&tipoResultados=BIB&posicion=1&forma=ficha

PALENCIA. Monasterio Cisterciense, San Isidro de Dueñas (Palencia)

LEÓN, Centro Superior de Estudios Teológicos. Seminario Mayor, León

  • LA PERFECTA / CASADA / POR EL MAESTRO / Fray Luys de León. / [Emblema de fray Luis] / Con Priuilegio. / EN SALAMANCA, / En casa de Iuan Fernández. / M.D.LXXXIII. / [Colofón:] EN SALAMANCA, / En casa de Iuan Fernandez. / Año. 1584.

ÁVILA. Biblioteca Pública del Estado en Avila

http://bibliotecadigital.jcyl.es/es/consulta/resultados_ocr.cmd?autor_numcontrol=&materia_numcontrol=&id=1572&tipoResultados=BIB&posicion=4&forma=ficha

LEÓN. Centro Superior de Estudios Teológicos. Seminario Mayor, León

  • LA / PERFECTA / CASADA. / POR EL MAESTRO / Fray Luys de León. /Dirigida a la Excelentissima Señora Condessa / de Sastago, y Virreyna de Aragón / [Escudo nobiliario] / Con Licencia, / EN ÇARAGOÇA / En casa de Domingo Portonariis, y Ursino, / Impressor de la S.C.R.M. y del / Reyno de Aragón. / 1584. [Colofón, fol 145vº:] EN ÇARAGOÇA / En casa de Domingo Portonariis y Ursino impressor de la S.C.R.M. y del Reyno de Aragón. Año / 1584.

[Esta edición contiene un soneto «Al Illustre y muy Reverendo Padre Maestro F. Luys de León &c. De Domingo Portonariis y Ursino.»]

VIENA (AUSTRIA). Österreische Nationalbibliothek

https://onb.digital/result/1095F43A

  • LA PERFECTA / CASADA, / POR EL MAESTRO / F. LUYS DE LEÓN. / Segunda impressión, más añadida y / emendada. / [Emblema de fray Luis] / Con Privilegio. / EN SALAMANCA, / En casa de Cornelio Bonardo. / [raya horizontal] / M D LXXXVI.

BNE. Biblioteca Digital Hispánica

http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000188753&page=1

BURGOS. Archivo “Silveriano” de la Provincia Carmelitana O.C.D. Burgense, Burgos

SORIA. Biblioteca Pública del Estado en Soria

  • LA PERFECTA / CASADA, / POR EL MAESTRO / F. LUYS DE LEÓN. / Tercera impression mas añadida y / emendada / [Emblema de fray Luis] / Con Privilegio. / EN SALAMANCA, / En casa de Guillelmo Foquel. / [raya horizontal] / M D LXXXVII.

BNE Biblioteca Digital Hispánica

http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000090005&page=1

LEÓN. Centro Superior de Estudios Teológicos. Seminario Mayor, León

SEGOVIA. Seminario Diocesano, Segovia.

  • LA PERFECTA / CASADA, / POR EL MAESTRO / F. LUYS DE LEÓN. / Quarta impression mas añadida y / emendada / [Grabado: Un águila sobre una columna con las alas desplegadas y dos serpientes en la base] / Con Privilegio. / EN SALAMANCA. / En casa de Iuan Fernández. / [raya horizontal] / M D. XCV.

BNE Biblioteca Digital Hispánica

http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000194432&page=1

LEÓN. Convento de Padres Redentoristas, Biblioteca, Astorga (León)

SALAMANCA. Universidad de Salamanca, Biblioteca General Universitaria. BG/27401(1)

VALLADOLID. Universidad de Valladolid. Biblioteca Histórica de Santa Cruz.

  • LA PERFECTA / CASADA, / POR EL MAESTRO / F. LUYS DE LEÓN. / Quinta impression mas añadida y / emendada / [Emblema de fray Luis] / Con Privilegio. / EN SALAMANCA, / En casa de Antonia Ramírez viuda. / [raya horizontal] / M DCIII. / A costa de Thomas de Alua Librero.

VIENA (AUSTRIA). Österreische Nationalbibliothek

https://digital.onb.ac.at/OnbViewer/viewer.faces?doc=ABO_%2BZ15778810X

BURGOS. Facultad de Teología del Norte de España, Burgos.

BURGOS. Archivo “Silveriano” de la Provincia Carmelitana O.C.D. Burgense, Burgos.

PALENCIA. Seminario Diocesano, Biblioteca. Palencia.

SALAMANCA, Universidad de Salamanca, Biblioteca General Histórica, BG/51459.

  • «Carta a las Madres Priora Ana de Jesús y Religiosas Carmelitas Descalças del Monasterio de Madrid», en Los libros de la Madre Teresa de Jesús, Salamanca, Guillelmo Foquel, 1588, pp. 1-24.

ÁVILA. Biblioteca Pública del Estado en Ávila

http://bibliotecadigital.jcyl.es/es/consulta/resultados_ocr.cmd?autor_numcontrol=&materia_numcontrol=&id=1572&tipoResultados=BIB&posicion=3&forma=ficha

BURGOS. Archivo “Silveriano” de la Provincia Carmelitana O.C.D. Burgense, Burgos

SALAMANCA. Universidad de Salamanca, Biblioteca General Histórica, BG/33668

  • EXPOSICIÓN / DEL LIBRO / DE JOB. / OBRA PÓSTHUMA / DEL PADRE MAESTRO / FR. LUIS DE LEÓN, / De la Orden de N.P.S. Agustín, Cathe- / drático de Escritura de la Universidad / de Salamanca. / [Emblema de fray Luis sin orla] / CON LAS LICENCIAS NECESARIAS / [doble raya horizontal] / EN MADRID: EN LA IMPRENTA DE PEDRO MARÍN. / AÑO DE M.DCC.LXXIX.

SALAMANCA, Universidad de Salamanca, Biblioteca General Histórica BG/T631

https://gredos.usal.es/handle/10366/122416

BURGOS. Compañía de Jesús, Burgos

BURGOS. Archivo “Silveriano” de la Provincia Carmelitana O.C.D. Burgense, Burgos.

LEÓN. Seminario Diocesano, Astorga (León)

LEÓN. Biblioteca Pública del Estado en León

LEÓN. Centro Superior de Estudios Teológicos. Seminario Mayor, León.

PALENCIA. Monasterio Cisterciense, San Isidro de Dueñas (Palencia).

PALENCIA. Convento de San Pablo (PP. Dominicos), Palencia.

PALENCIA. Seminario Diocesano, Biblioteca. Palencia.

SEGOVIA. Seminario Diocesano, Segovia.

SORIA. Biblioteca Pública del Estado en Soria

SORIA. Seminario Diocesano o Conciliar Santo Domingo de Guzmán, Burgo de Osma (Soria).

VALLADOLID. Universidad de Valladolid. Biblioteca Histórica de Santa Cruz.

ZAMORA. Biblioteca Diocesana de Zamora

ZAMORA. Convento de Padres Mercedarios, Toro (Zamora)

  • TRADUCCIÓN LITERAL / Y DECLARACIÓN / DEL LIBRO DE LOS CANTARES / DE / SALOMÓN / HECHA / POR EL Mro. Fr. LUIS DE LEÓN, DEL / Orden de San Agustín, Doctor Teólogo y Catedrático / de Sagrada Escritura de la Universidad / de Salamanca. / [Florón] / EN SALAMANCA: / EN LA OFICINA DE FRANCISCO TOXAR / AÑO DE M.DCC. XCVIII.

BURGOS. Biblioteca Pública de Burgos — Signatura: 1056

http://bibliotecadigital.jcyl.es/es/consulta/resultados_ocr.cmd?autor_numcontrol=&materia_numcontrol=&id=1805&tipoResultados=BIB&posicion=4&forma=ficha

BURGOS. Compañía de Jesús, Burgos

BURGOS. Facultad de Teología del Norte de España, Burgos.

LEÓN. Seminario Diocesano, Astorga (León).

LEÓN. Centro Superior de Estudios Teológicos. Seminario Mayor, León.

PALENCIA. Seminario Diocesano, Biblioteca. Palencia.

SALAMANCA, Universidad de Salamanca, Biblioteca General Histórica BG/23166

SEGOVIA. Diputación Provincial de Segovia.

SEGOVIA. Seminario Diocesano, Segovia.

SORIA. Seminario Diocesano o Conciliar Santo Domingo de Guzmán, Burgo de Osma (Soria).

VALLADOLID. Biblioteca de Castilla y León / Pública del Estado en Valladolid.

ZAMORA. Biblioteca Diocesana de Zamora.

ZAMORA. Convento de Sofías, Toro (Zamora)

  • OBRAS PROPIAS / Y TRADUCCIONES / LATINAS, GRIEGAS /y Italianas. Con la parafrasi de algu- / nos Psalmos, y Capítulos de Iob. / AUTOR EL DOCTISSIMO Y / Reuerendissimo Padre fray Luys de León de la / gloriosa Orden del grande Doctor, y / Patriarca San Agustín. / SACADAS DE LA LIBRERÍA / de Don Manuel Sarmiento de Mendoça / Canonigo de la Magistral de la Santa / Iglesia de Sevilla. / Dalas a la impression don Francisco de Quebedo / Villegas, Caballero de la Orden de Santiago. / ILUSTRALAS CON EL NOMBRE / y la protección del Conde Duque, / gran Canciller &c. / CON PRIVILEGIO. / En Madrid. En la Imprenta del Reyno. / Año. M.DC. XXXI. / [raya horizontal] / A costa de Domingo Gonçalez mercader de libros.

BNE. Biblioteca Digital Hispánica

http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000093087&page=1

VIENA (AUSTRIA). Österreische Nationalbibliothek

https://onb.digital/result/10A1BA39

 

Obra latina. Impresos

  • F. LUYSII LE- / GIONENSIS AUGUSTI- / NIANI DIVINORUM LI- / BRORUM PRIMI APUD SAL- / MANTICENSES / INTERPRETIS. / IN CANTICA CANTICORUM SOLO-/ MONIS EXPLANATIO. / Ad Serenissimum Principem Albertum Asutriae / Archiducem, S.R.E. Cardinalem, / [Emblema de fray Luis] / SALMANTICAE / Excudebat Lucas a Iunta. M.D. LXXX. / CUM PRIVILEGIO.

LISBOA (PORTUGAL) BNP. Biblioteca Digital

http://catalogo.bn.pt/ipac20/ipac.jsp?session=1592J2X3920G4.2250&profile=bn&source=~!bnp&view=subscriptionsummary&uri=full=3100024~!226110~!17&ri=2&aspect=subtab98&menu=search&ipp=20&spp=20&staffonly=&term=in+cantica+canticorum&index=.GW&uindex=&aspect=subtab98&menu=search&ri=2

BURGOS. Biblioteca Pública del Estado en Burgos.

BURGOS. Archivo “Silveriano” de la Provincia Carmelitana O.C.D. Burgense, Burgos.

BURGOS. Monasterio de Santa María de la Vid, PP. Agustinos, La Vid (Burgos).

LEÓN. Centro Superior de Estudios Teológicos. Seminario Mayor, León.

PALENCIA. Biblioteca Pública del Estado en Palencia.

SEGOVIA. Seminario Diocesano, Segovia.

SORIA. Biblioteca Pública del Estado en Soria.

VALLADOLID. Universidad de Valladolid. Biblioteca Histórica de Santa Cruz

  • F. LUYSII LE- / GIONENSIS AUGUSTI- / NIANI DIVINORUM LI- / BRORUM PRIMI APUD SAL- / MANTICENSES / INTERPRETIS. / IN PSALMUM VIGESIMUM / SEXTUM EXPLANATIO. / [Emblema de fray Luis] / SALMANTICAE / Excudebat Lucas a Iunta. M.D. LXXX. / CUM PRIVILEGIO.

LISBOA (PORTUGAL) BNP. Biblioteca Digital

http://catalogo.bn.pt/ipac20/ipac.jsp?session=X59S32O541210.2265&profile=bn&source=~!bnp&view=subscriptionsummary&uri=full=3100024~!226111~!20&ri=2&aspect=basic_search&menu=search&ipp=20&spp=20&staffonly=&term=in+PSALMUM+&index=.GW&uindex=&aspect=basic_search&menu=search&ri=2

BURGOS. Biblioteca Pública del Estado en Burgos.

BURGOS. Archivo “Silveriano” de la Provincia Carmelitana O.C.D. Burgense, Burgos.

BURGOS. Abadía Benedictina de Santo Domingo de Silos (Burgos)

LEÓN. Centro Superior de Estudios Teológicos. Seminario Mayor, León.

PALENCIA. Biblioteca Pública del Estado en Palencia.

SALAMANCA. Universidad de Salamanca, Bibliotega General Histórica, BG/4347(2)

SEGOVIA. Seminario Diocesano, Segovia.

SORIA. Biblioteca Pública del Estado en Soria.

VALLADOLID. Universidad de Valladolid. Biblioteca Histórica de Santa Cruz

  • F. LUYSII / LEGIONENSIS AU- / GUSTINIANI DIVINO- / rum librorum primi apud Sal- / manticenses interpretis / IN CANTICA CANTICO- / rum Salomonis explanatio. / Secunda editio ab ipso authore recognita, & / purior a mendis quam prima. / [Emblema de fray Luis] / SALMANTICAE / Excudebat Lucas a Iunta. Anno / [raya horizontal] / 1582. / CUM PRIVILEGIO.

BNE. Biblioteca Digital Hispánica

http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000045710&page=1

BURGOS. Biblioteca Pública del Estado en Burgos.

LEÓN. Biblioteca Regional Mariano Domínguez Berrueta (Diputación Provincial de León)

PALENCIA. Seminario Diocesano, Biblioteca. Palencia.

SALAMANCA. Universidad de Salamanca, Biblioteca General Universitaria. BG/21379(1)

SORIA. Catedral, Archivo y Biblioteca del Cabildo de Burgo de Osma (Soria).

  • F. LUYSII LE- / GIONENSIS AUGU- / stiniani divinorum librorum / Primi apud Salmanticenses / interpretis. / IN PSALMUM VIGESIMUM- / SEXTUM EXPLANATIO. / [Emblema de fray Luis] / SALMANTICAE, / Excudebat Lucas a Iunta. M.D. LXXXII. / CUM PRIVILEGIO.

BNE. Biblioteca Digital Hispánica

http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000045708&page=1

BURGOS. Biblioteca Pública del Estado en Burgos.

LEÓN. Biblioteca Regional Mariano Domínguez Berrueta (Diputación Provincial de León)

PALENCIA. Seminario Diocesano, Biblioteca. Palencia.

SALAMANCA. Universidad de Salamanca, Biblioteca General Universitaria. BG/21379(1)

SORIA. Catedral, Archivo y Biblioteca del Cabildo de Burgo de Osma (Soria).

  • F. LUYSII / LEGIONENSIS / AUGUSTINIANI / THEOLOGIAE DOCTORIS, / Divinorum librorum primi apud / Salmanticenses interpretis ex / planationum in eosdem / TOMUS PRIMUS. / [Emblema de fray Luis: Ab ipso] / SALMANTICAE, / APUD GUILLIELMUM FOQUEL / [raya horizontal] / cIɔ. Iɔ. xxcix.

[portada vuelta:] Quae in hoc tomo continentur. IN { CANTICUM CANTICORUM Triplex explanatio. PSALMUM XXVI. ABDIAM. EPISTOL.AD GALATAS. [Colofón:] SALMANTICAE, / Apud Guillelmum Foquel. / [raya horizontal] / M.D. LXXXIX.

BIBLIOTECA VIRTUAL CERVANTES. Portal Fray Luis de León

http://www.cervantesvirtual.com/portales/fray_luis_de_leon/obra/f-luysii-legionensis-diuinorum-librorum-primi-apud-salmanticenses-interpretis-explanationum-in-eosdem-tomus-primus/

BURGOS. Biblioteca Pública del Estado en Burgos.

BURGOS. Compañía de Jesús, Burgos.

BURGOS. Facultad de Teología del Norte de España, Burgos.

BURGOS. Archivo “Silveriano” de la Provincia Carmelitana O.C.D. Burgense, Burgos.

LEÓN. Centro Superior de Estudios Teológicos. Seminario Mayor, León.

PALENCIA. Biblioteca Pública del Estado en Palencia.

SORIA. Catedral, Archivo y Biblioteca del Cabildo de Burgo de Osma (Soria).

SORIA. Seminario Diocesano o Conciliar Santo Domingo de Guzmán, Burgo de Osma (Soria).

VALLADOLID. Universidad de Valladolid. Biblioteca Histórica de Santa Cruz.

ZAMORA. Biblioteca Diocesana de Zamora.

ZAMORA. Biblioteca Pública del Estado en Zamora.

  • F, LUYSII / LEGIONENSIS / AUGUSTINIANI / DIVINORUM LIBRORUM / Apud Salmanticenses / interpretis / De utriusque agni tpici atque veri immola- / tione legitimo tempore / AD IOANNEM GRIALUM. / [Florón] / SUB PERMISSU. / SALMANTICAE / Apud Guillelmum Foquel / [raya horizontal] / cIɔ. Iɔ. xc.

PALENCIA. Biblioteca Pública de Palencia — Signatura: A 609(2)

http://bibliotecadigital.jcyl.es/es/consulta/resultados_ocr.cmd?autor_numcontrol=&materia_numcontrol=&id=1572&tipoResultados=BIB&posicion=2&forma=ficha

SALAMANCA. Universidad de Salamanca, Biblioteca General Histórica BG/136756(3)

 

Manuscritos

Obra castellana. Prosa

Cantar de los Cantares de Salomón (Blecua, 1994).

BNE mss 12747. Procesos seguidos en la Inquisición de Valladolid contra los Maestros Fr. Luis de León, Gaspar Grajal y Martín Martínez. Fecha de pub.: 1561-1578. Descripción física: 4 v. (291, 563 [i.e. 570], 272 [i. e. 299], 277 [i.e. 277] h.); 32 x 22 cm

En el vol. 1, los folios 280-285vº (numeración en rojo en el códice), folios 353-359vº (numeración en tinta negra) contienen el prólogo, y parte del capítulo primero, de letra autógrafa.

http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000231583&page=1

  • REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.
  • Ms 9/2075, copia del siglo XVIII en 4º, 224 folios.
  • Ms 9/2088, copia del siglo XVIII, 166 folios.
  • Ms 9/2082, copia de fines del siglo XVI, en 4º.
  • Ms 9/2081, copia de fines del siglo XVI o XVII.
  • BIBLIOTECA NACIONAL DE LISBOA.
  • Ms 2846, copia del siglo XVI. Contiene dos comentarios atribuidos ambos a fray Luis de León; el primero de ellos coincide con el presentado a la Inquisición en 1561 (Reinhardt, 1996).

Otros manuscritos de los comentarios latinos al Cantar de los Cantares en el trabajo de Becerra Hiraldo(2003).

Exposición del libro de Job

 

Obra castellana. Poesía

Exposición del libro de Job

Exposición del libro de Job (f. 1r), tomado de la Biblioteca Universitaria de Salamanca

La recensión de manuscritos que contienen poesía de fray Luis de León excede los límites de este espacio. Las ediciones críticas (Blecua, 1990; Ramajo Caño, 2012) de la poesía de fray Luis de León, así como estudios específicos recogen cumplidamente el laberinto de manuscritos, agrupados tradicionalmente en familias (Primitiva, Jovellanos, Quevedo).

Dejo aquí constancia de los dos únicos manuscritos poéticos de fray Luis de León conservados en bibliotecas de la comunidad de Castilla y León, ambos asignados por los estudiosos a la familia Quevedo, y ninguno de ellos digitalizado:

  • SALAMANCA.
  • Biblioteca Universitaria de Salamanca. Ms. 2405. De hacia 1604.
  • VALLADOLID.
  • Biblioteca del Colegio Mayor Santa Cruz. Ms 426. Siglo XVIII.

 

Recepción socio-literaria

El contexto socio-literario en el que se inserta la producción literaria de fray Luis de León parte de la necesidad de considerar su condición de profesor en la Universidad de Salamanca. Sus relaciones personales, su círculo de influencia y su aprecio y admiración como creador quedan vinculados a ese espacio. El fray Luis teólogo y exegeta, su erudición y autoridad en la lectura y comentario de los textos bíblicos, por un lado, y su condición de prosista que lleva a la cumbre la elegancia de la lengua castellana, por otro, anteceden a su valoración como poeta, sobre la que se asienta fundamentalmente en la actualidad la posición del autor en el canon áureo. La combinación de estos tres territorios, son los que resuenan en los célebres elogios, tantas veces reproducidos, de Cervantes en el «Canto a Calíope» de La Galatea, ya en 1585 («un ingenio que al mundo pone espanto / (…) / fray Luis de León es el que digo / a quien yo reverencio, adoro y sigo»), y de Lope de Vega en el Laurel de Apolo (1630), en las vísperas aún de la difusión impresa de la poesía por Quevedo:

¡Qué bien que conociste
el amor soberano,
agustino león, fray Luis divino,
oh dulce analogía de Augustino!
¡Con qué verdad nos diste
al rey profeta en verso castellano,
que con tanta elegancia tradujiste!
¡Oh cuánto le debiste,
como en tus mismas obras encareces,
a la envidia cruel, por quien mereces
laureles inmortales!
Tu prosa y verso iguales
conservarán la gloria de tu nombre;
y los Nombres de Cristo soberano
te le darán eterno, porque asombre
la dulce pluma de tu heroica mano
de tu persecución la causa injusta.
Tú fuiste gloria de Augustino augusta,
tú, el honor de la lengua castellana,
que deseaste introducir escrita
viendo que a la romana tanto imita
que puede competir con la romana.
Si en esta edad vivieras,
fuerte León en su defensa fueras.
(Lope de Vega, Laurel de Apolo, silva IV, vv. 69-92).

Una mirada somera a estos versos de Lope nos muestra su admiración por el teólogo, émulo del propio san Agustín; por el comentarista del Cantar de los Cantares, conocedor del amor divino, por el parafraste en verso de los salmos davídicos; por el comentarista del salmo 26, en que encuentra reflejo de sus propias adversidades, por el autor -en fin- de De los Nombres de Cristo, capaz de elevar la lengua castellana a las excelencias de la latina. Es decir, todo aquello que sus contemporáneos conocieron publicado en vida, más allá de las hoy justamente celebradas odas y que sostienen el verso de Lope: «tú, el honor de la lengua castellana».

La monografía de José Palomares (2016) recoge en más de 500 páginas la fortuna de fray Luis de León en la literatura española, únicamente hasta el siglo XVIII. Por eso no tiene sentido resumir aquí un territorio que es inabarcable. También José Paulino Ayuso (1992) estableció la proyección de fray Luis en la poesía española. Me parece más interesante referir el mapa de relaciones personales que resulta del epistolario, de las dedicatorias de poemas y libros en prosa o de la documentación, especialmente la del proceso. Desde esos testimonios y esos componentes paratextuales podemos acceder a un contexto socio-literario muy preciso.

Fray Luis reconoce como su maestro en Teología a Melchor Cano («…y oyendo al maestro Cano, que fue mi maestro…», «El maestro Cano…al cual, que fue mi maestro, yo seguí…» (Barrientos 1996: 40). El dominico, asistente al Conciliio de Trento como teólogo designado por el Emperador, fue el encargado de explicar teología tomista a fray Luis, y su tratado De locis theologicis (Salamanca, 1563), un manual de referencia para el estudio de la Teología, deja su huella en el fondo teológico de muchas cuestiones tratadas en De los nombres de Cristo y en sus lecciones teológica latinas. Aunque contó con otros profesores de prestigio, como el dominico segoviano Domingo de Soto o el teólogo burgalés Gregorio Gallo, no se refirió a ellos como sus maestros. No obstante, Soto fue el padrino de fray Luis en las ceremonias de los grados de licenciado y maestro, y en su entierro, el 15 de noviembre de 1560, al que acudió toda la Universidad, predicó fray Luis una oración fúnebre ¾publicada en el tomo VII de la Opera latina¾; por su parte, a Gregorio Gallo, catedrático de Biblia, pudo escucharle como estudiante la explicación del Libro de Job y del libro de los Proverbios, que luego él mismo trabaja en su Exposición del libro de Job y en La perfecta casada, respectivamente.

Sí se refiere como su maestro al cisterciense leonés Cipriano de la Huerga, catedrático de Biblia en Alcalá de Henares en el curso al que asiste fray Luis. Las relaciones cordiales entre ambos han sido bien estudiadas (Asensio, 1986; Morocho Gayo, 1991) y documentado su papel como maestro de humanistas (Morocho Gayo, 1996).

En el ambiente universitario se llevan a cabo muchas de las relaciones de amistad de fray Luis, que nos son conocidas, entre otras cosas, por las dedicatorias de sus poemas originales. Es ese conjunto de personas que constituye la «gloria del apolíneo sacro coro / amigos a quien amo / sobre todo tesoro» a quienes convoca al final de la Oda III, «A Francisco de Salinas».

El músico burgalés Francisco de Salinas, fue catedrático de Música desde 1567, tras no pocas discusiones sobre salario y obligaciones, y fray Luis intervino siempre a su favor en claustros y reuniones, siendo rector otra de las personas de su círculo de amistades, don Pedro Portocarrero. Durante el proceso inquisitorial Salinas testifica a favor de fray Luis, reconociéndole como «su amigo». Salinas recibió la dedicatoria de la Oda III, «El aire se serena», sin que podamos determinar la fecha, que algunos críticos piensan motivada por la publicación en 1577 del tratado De Musica libri septem, mientras otros la datan en fechas anteriores al proceso.

Pedro Portocarrero es otro de los grandes amigos de fray Luis y de los que recibió una atención literaria especial, pues le dedica nada menos que cada uno de los tres libros de De los nombres de Cristo, refiriéndose a él como miembro «del Consejo de su Majestad y del de la Santa y General Inquisición». Le dedica, además, su In Abdiam Prophetam Explanatio, la colección completa de sus poesías, en la célebre carta prólogo, y entre ellas específicamente la oda II, «Virtud hija del cielo», la XV, «No siempre es poderosa» y la XXII, «La cana y alta cumbre». La amistad con fray Luis procede, seguramente, de los tiempos en que el agustino ocupa ya la cátedra de Durando y Portocarrero es rector de la Universidad de Salamanca en el curso 1566-1567. La datación de los poemas dedicados por fray Luis a Portocarrero, según los editores, va de 1569 a 1576 y muestra lo temprano y lo continuado de su amistad. Entre los cuestionarios presentados por fray Luis para testigos de su defensa en el proceso, cita a su amigo Portocarrero; no obstante, fray Luis no se ve favorecido por la amistad de este personaje, que aun no contaba con toda su influencia en ese tiempo (San José Lera, 2008: 3 y 537-538).

El secretario de Portocarrero es el licenciado Juan de Grial, y cuando aquel es nombrado obispo de Calahorra, Grial se convierte en canónigo de aquella catedral (Asensio, 1981: 49) El amor a los libros y a los clásicos ¾es editor de san Isidoro, comentarista de Lucrecio y Virgilio¾, los anhelos de la vida retirada del estudioso, acercaron emocionalmente a Grial y fray Luis, que le dedica la oda XI, donde se lee esa invitación al estudio: «el tiempo nos convida / a los estudios nobles, y la Fama, / Grial, a la subida…». La oda debe ser de en torno a 1570 (Alarcos, 2006: 122); también invoca fray Luis a Grial en la imitación de Horacio, lib. II, oda XII, donde le invita a emprender un poema épico o una crónica en prosa sobre el Cid. La edición del comentario de fray Luis In Cantica Canticorum Salomonis Explanatio en Salamanca por Lucas de Junta en 1582 -pero no la de 1580- lleva al frente un poema latino de Grial: «IO. GRIAL. Felices animae, quae nunc vel ad oscula prima».

En esa misma edición, a continuación del poema de Grial, aparecen otros dos poemas latinos de «PHILIP. RUYZ. Libelle auree paginis beatis», y del mismo «Libelle sensuum abditorum conscie». Felipe Ruiz es otro de los destinatarios de los poemas de fray Luis; en concreto le dedica la oda V «En vano el mar fatiga», la X «¿Cuándo será que pueda» y la XII «¿Qué vale cuanto vee». La carta que fray Luis escribe a Arias Montano desde Salamanca el 28 de octubre de 1570 pone negro sobre blanco este círculo de amistades, al dar noticia de su ausencia de Salamanca: «Philippe Ruiz se a ydo a bivir con Álvaro de Lugo. Bivo solo, pero él bive contento y bive de veras, y así paso. Grial está con don Pedro Portocarrero que es agora presidente de Galicia. Del dottor Juan del Caño a días que no sé. Chacón está en Roma y Rogina en Parreçes leyendo Theulogía» (Barrientos, 2001: 92-93).

Felipe Ruiz es llamado al proceso entre los testigos en abono de fray Luis, junto con otros amigos, como Pedro Portocarrero, Salinas, o Diego Loarte -u Olarte, como él firma-. A este último dedicó fray Luis la Oda VIII «Cuando contemplo el cielo». Arcediano de Ledesma y vecino de Salamanca, testificó en el proceso a favor de fray Luis el 10 de febrero de 1573; entonces afirma tener 34 años y que «conoçe a fray Luis de León de catorce años a esta parte», es decir, una amistad larga desde los 20 años. También afirma «que ningún frayle dominico era parte contra dicho fray Luis de León para le quitar la cátreda de prima o biblia si bacase» (Alcalá, 1991: 175).

Otros nombres que figuran entre los testigos de la defensa de fray Luis en el proceso y que señalan el círculo de amistades salmantinas universitarias o adyacentes son Juan Escribano, regente del Colegio Trilingüe y helenista, Madrigal, regente de hebreo, el librero Matías Gast, el licenciado Sánchez el Retórico -es decir, el Brocense-, además de un buen puñado de frailes del convento de San Agustín de Salamanca.

No es llamado como testigo en el proceso, pero juega un papel relevante en este círculo de amistades y en el mismo desarrollo del juicio por un asunto fundamental, Benito Arias Montano, una de las figuras esenciales del biblismo hispano del siglo XVI. Con fray Luis coincidió en Salamanca y en Alcalá, asistiendo juntos a las lecciones de Cipriano de la Huerga. Cuando Arias Montano va a Amberes a ocuparse de uno de los proyectos magnos de la cultura áurea, la edición de la Biblia Regia, fray Luis le escribe y le da noticias de los amigos comunes, como he señalado antes. Pero Arias Montano juega un papel de relieve en el proceso, porque a él atribuye fray Luis el manuscrito del comentario en romance del Cantar de los Cantares que se halló entre sus papeles, y que motiva una nueva acusación dentro del proceso. Según fray Luis, el manuscrito era de Arias Montano y de su propia letra, y que se lo dejó para que él lo estudiara; fray Luis presenta como prueba cartas entre ambos, para que se compruebe la letra y para que por su contenido se vea que está libre de sospecha. Esas cartas dan nuevo testimonio de su relación amistosa.

A través de las cartas conservadas podemos testimoniar otros corresponsales que van tejiendo las relaciones amistosas de fray Luis y su círculo literario y de influencia.

Una carta de 1588 a Juan Fernández Pacheco, marqués de Villena y señor de Belmonte, amigo y protector de la familia, respondiendo a una consulta legal y de conciencia de este, muestra la permanencia con los vínculos familiares de fray Luis (Barrientos, 2001: 272).

No teníamos noticia, hasta hace poco, de las cartas intercambiadas por fray Luis con un antiguo discípulo suyo en Salamanca, nada menos que Ascanio Colonna, cardenal en Roma, alumno que fue de la Universidad de Salamanca, a la que considera su alma mater, y dedicatario de la primera novela de Cervantes, La Galatea, en 1585 ¾en cuyo «Canto a Calíope» se encuentra el célebre elogio a fray Luis de León¾. Las cartas con Colonna son de entre 1586 y 1588 y en ellas se trasluce cómo fray Luis emplea su ascendencia sobre el antiguo discípulo para obtener algunos favores, como el permiso papal para leer en ciertos libros vedados; otras responden a la invitación que le cursa el italiano para integrarse en el equipo de expertos que Sixto V reúne para encargarse en Roma de una nueva edición de la Biblia (Marín Cepeda, 2016).

Otro de los destinatarios relevantes de cartas de fray Luis es el granadino Juan Vázquez del Mármol, clérigo, teólogo, encargado de la comprobación de originales de imprenta con los impresos, es decir, corrector, para el Consejo de Castilla y humanista; se licenció en Teología en Salamanca y sin duda de ahí procede su relación con fray Luis, que debió ser su maestro. Las cartas de fray Luis, desde Salamanca en 1590 ¾esto es, muy tardías¾, tienen que ver con el papel del agustino en los conflictos entre los carmelitas y sus hermanas descalzas. Estas han puesta en manos de fray Luis algunos asuntos fundamentales para la Orden, porque fray Luis había asumido desde 1587 la preparación de las obras de Teresa de Jesús, que culmina en 1588 con su edición en la que podemos llamar «imprenta de fray Luis», la de Guillelmo Foquel en Salamanca.

Fray Luis escribiendo sobre Job

Fray Luis escribiendo sobre Job, grabado de Minguet, tomado de Cervantes Virtual

Ese proceso había puesto a fray Luis en contacto con otra corresponsal de su epistolario, la Madre Ana de Jesús, priora en el convento de Santa Ana de descalzas de Madrid. No son cartas misivas las que conservamos a la monja carmelita, pero sí es la destinataria de dos cartas literarias fundamentales: la que va al frente de la edición en 1588 de Los libros de la madre Teresa de Jesús, y la que fray Luis sitúa al frente de su manuscrito de la Exposición del libro de Job, que queda inédito a su muerte en 1591. Desde ese momento, la madre Ana de Jesús, que está en Bruselas, toma como causa propia el proyecto de editar la obra póstuma de su amigo agustino, a quien tanto debía y de quien con tanto aprecio habla en sus cartas al sobrino de fray Luis y heredero de sus papeles, fray Basilio Ponce de León, y a sus hermanas carmelitas. Pero la obra quedaría inédita hasta 1779.

Las cartas dedicatorias a Ana de Jesús nos muestran otro espacio de relación social de fray Luis de León, con los dedicatarios de sus obras, que no son directamente sus amigos. Entre ellos podríamos citar al dedicatario de su primera obra impresa en 1580, el comentario latino al Cantar de los Cantares. Se trata, de un personaje del más alto rango, el Serenísimo Príncipe Alberto de Austria, Archiduque S.R.E. Cardenal, sobrino de Felipe II. Fray Luis, que ha conocido en 1579 al príncipe, le presenta como amante de los libros y estudioso, y destinado nada menos que al papado. La estrategia de protección para esta primera salida pública de fray Luis es muy clara: «El cual libro dedicado a ti y como protegido por el numen de tu alteza, no solo se atreve ya a salir en público, sino que espera y confía ser más grato a todos que nunca antes lo fue», le escribe.

Otro poderoso que recibe la dedicatoria de fray Luis es el Cardenal Arzobispo de Toledo, Gaspar de Quiroga, a quien dedica fray Luis la otra obra de 1580, su In Psalmum XXVI. El abulense ¾nacido en Madrigal de las Altas Torres, donde vendría a morir fray Luis y donde fue enterrado el cardenal¾ fue nombrado Inquisidor General en 1573 y miembro del Consejo de Estado, cuando fray Luis lleva ya un año encarcelado en Valladolid. Su condición de «rerum fidei supremo iudice», como le trata fray Luis en la dedicatoria ¾aunque ya no es por entonces Inquisidor General, sino Arzobispo de Toledo¾ le permitió interceder por el agustino y eliminar también las amenazas sobre Arias Montano que se desprendían del procedimiento judicial; su simpatía por la labor reformadora de Teresa de Jesús influyó también para facilitar el proceso de edición de sus obras en el que fray Luis se embarca desde 1587.

La estrategia editorial de fray Luis en sus dedicatorias de 1580 es clara: mostrar al mundo en su salida pública cuáles eran sus poderes en la corona y en la iglesia.

A ese mundo de protección y mecenazgo parece responder también la dedicatoria de la oda IV «Al nacimiento de la hija del Marqués de Alcañices». El género encomiástico de la oda celebra ese evento familiar ocurrido el 11 de enero de 1569. Elvira Enríquez de Almansa y Borja, la madre de la niña, era nieta de Francisco de Borja -san Francisco de Borja- y señora de Almansa. Se ha señalado que la relación con esta noble familia procede de la amistad con un novicio agustino en el convento de Salamanca.

La perfecta casada que se imprime en Zaragoza en 1584 por Domingo de Portonariis lleva una dedicatoria a señora relevante: «A la Excellentíssima Señora Condesa de Sástago, y Virreyna de Aragón». La destinataria es doña Luisa Fernández de Heredia y Cuevas, esposa del Virrey Don Artal de Alagón, tercer Conde de Sástago, que fue virrey entre 1574 y 1589. La pareja fue especialmente piadosa, pues fundaron el Colegio de la Misericordia para mujeres arrepentidas de vida licenciosa y, al final de su vida, él ingresó en la orden de San Francisco y ella monja (Fantoni y Benedi, 2000). Pero no son personas del círculo amistoso de fray Luis ya que la dedicatoria corresponde al impresor Domingo Portonariis y Ursino.

Más humilde es la dedicatoria original de La perfecta casada. Desde su primera edición salmantina de 1583, aparece dedicada a María Varela Osorio, pariente de fray Luis, quizá hija de un hermano de su madre, Inés Varela y quizá relacionada con aquella Isabel Osorio, también pariente, monja en el convento de Sancti Spiritus de Salamanca por cuya petición tradujo y comentó el Cantar de los Cantares en romance, según afirma en el proceso; la abuela de fray Luis por parte de madre es doña Mencía Álvarez Osorio. A esta María Varela Osorio recién casada, es a la que dirige su comentario sobre el capítulo 31 de Proverbios, con el título La perfecta casada en 1583. La obra constituye, sin duda, uno de los éxitos editoriales de fray Luis, pues durante mucho tiempo se convirtió en regalo de boda obligado para toda mujer que se iba a casar, lo que originó una enorme cantidad de ediciones populares.

Debemos completar este círculo socio-literario en torno a fray Luis de León con la referencia a ese conjunto de poetas, algunos compañeros de universidad, como el Brocense, otros compañeros de convento, como Miguel Termón, que constituyen lo que se ha llamado «escuela salmantina» y «escuela agustiniana salmantina» (Cuevas 1982: 49; Senabre 1988: 27). Es conocida la anécdota que relata el portugués Juan de Almeida, estudiante de Teología en Salamanca, de cómo él y otros amigos como el Brocense y Alonso de Espinosa, habiendo traducido cada uno de ellos la oda I, 14 de Horacio, se la enviaron a fray Luis para que las juzgara, como maestro reconocido de todos ellos. Fray Luis, elegantemente, se declara marinero entre tan buenos patrones y no juez, y traduce él mismo, como uno más, la misma oda O navis.

La anécdota muestra cómo fray Luis fue referente imprescindible para el desarrollo de las corrientes poéticas de su tiempo. Aunque no impresa hasta 1631, la poesía de fray Luis se difundió ampliamente, a juzgar por la abundancia de manuscritos que la contienen. Su papel magisterial en la consolidación de la oda en liras como molde estrófico para contenidos morales, para traducciones clásicas ¾y particularmente de Horacio¾ y bíblicas de los salmos, hacen de él una cumbre de la poesía del siglo XVI, con amplia capacidad de influencia en siglos posteriores (Blecua, 1981).

Al tiempo, su creación en prosa castellana y la defensa del romance como vehículo para la escritura de temas reservados tradicionalmente al latín, le sitúan en el centro de la producción intelectual del humanismo español en romance; su conciencia de un estilo elevado, construido sobre los modelos retóricos clásicos, la elegancia de su lengua, la inspiración de su talento y su erudición, le convierten en referente de la prosa renacentista e ideal de creador. Su libertad de pensamiento en las batallas frente al poder institucional, su capacidad de resistencia y su aspiración ideal a la serenidad y a la huida del mundo le convierten también en una referencia inexcusable de creador que desde su tiempo se proyecta hacia la posteridad. Todo ello queda recogido en la amplitud de su influencia en las tradiciones creativas, intelectuales y poéticas posteriores (Palomares, 2016).

El mapa de relaciones que hemos intentado trazar desde los datos objetivos de que disponemos muestra el entorno de recepción socio-literaria en espacios diversos: universitarios y conventuales, preferentemente, pero también en entorno de poder.

 

Recepción crítica

La centralidad en el canon de la figura de fray Luis de León hace del todo imposible presentar, aun en forma de resumen apresurado, todo el recorrido crítico en torno a su figura y su obra. Los temas centrales alrededor de los cuales gira el asedio crítico al autor son: el proceso, su papel en la compleja espiritualidad del siglo XVI, el presunto misticismo de su obra y doctrina, la importancia en el establecimiento de los modelos estilísticos de poesía y prosa; son estos temas que atrajeron desde pronto -y siguen atrayendo hoy- la atención de estudiosos. Desde Menéndez Pelayo parten estudios de referencia, que llegan al hispanismo internacional de principios de siglo XX -Coster, Vossler, Bell- y posteriores -Guy, Macrì, Reinhardt, Kolz, Thompson-; junto con ellos, resulta esencial la labor de sus hermanos de orden -Antolín Merino, Ángel C. Vega, Saturnino Álvarez Turienzo, Rafael Lazcano, Teófilo Viñas, etc.-. La relación sería larguísima e inabarcable. Por eso, sin ánimo de exhaustividad -imposible en este autor-, presento aquí algunas líneas de fuerza de la última atención crítica sobre el agustino.

La labor llevada a cabo últimamente en proyectos de difusión social amplia, como es el portal Fray Luis de León, de la Biblioteca Virtual Cervantes, recoge y proyecta una gran parte del trabajo crítico y editorial sobre el agustino.

Otros proyectos más específicos recogen también aportaciones sobre fray Luis de León. Es el caso del dedicado al diálogo hispánico en forma de base de datos sobre este género imprescindible para la catalogación de la diversidad innumerable del género en el Renacimiento: la Biblioteca Digital del Diálogo Hispánico, Dialogyca, que dirigen Consolación Baranda y Ana Vian. En él puede verse la ficha correspondiente a De los nombres de Cristo, de fray Luis de León.

La labor crítica sobre el autor, que no ha cesado nunca, se incrementa con motivo de la celebración del cuarto centenario de su muerte en 1991. En esa fecha se celebran congresos y exposiciones que dejan algunos testimonios esenciales para reconstruir el panorama crítico y editorial sobre fray Luis de León.

Merecen destacarse en este sentido las ediciones del proceso inquisitorial, uno de los centros de interés crítico por su inmenso valor documental, hasta entonces recogidas parcialmente en la benemérita Colección de Documentos Inéditos para la Historia de España de la Real Academia de la Historia, en 1847. En 1991 Ángel Alcalá (1991) lleva a cabo la edición completa, más de setecientas páginas, con un utilísimo índice de documentos y onomástico; publicado por la Junta de Castilla y León en Salamanca, es hoy pieza clave para los estudios luisianos.

En ese mismo momento publica el profesor salmanticense José Barrientos García (1991), el gran documentalista de fray Luis de León, su edición parcial del proceso, recogiendo únicamente los autógrafos luisianos del proceso. El índice de nombres propios y la profusión de notas documentales hacen también de este un volumen imprescindible para conocer la circunstancia histórica de fray Luis. Del mismo autor resulta esencial la reconstrucción detallada, sobre la base de los documentos conservados en archivos por el universitario de la Universidad de Salamanca, de su trayectoria formativa y profesoral (Barrientos, 1996). La labor crítica de Barrientos García sobre la figura histórica de fray Luis de León continúa con publicaciones de aspectos parciales en revistas científicas.

Junto con la labor de documentación histórica, 1991 fue un buen año para las ediciones luisianas. En 1991 la Biblioteca de Autores Cristianos publica la quinta edición revisada de las Obras completas castellanas de fray Luis de León, a cargo del agustino Félix García, en dos volúmenes. La edición primera de 1944, a la que siguieron ediciones de 1951, 1959 y 1967, se habían convertido en referencia inexcusable y en la única manera de acceder a muchos textos de fray Luis, recogidos entonces por primera vez y reunidos en un volumen.

En esos años se publica la edición crítica de la poesía completa por José Manuel Blecua (1990), una labor que trata de poner orden en el piélago de manuscritos y ediciones, con la desnudez de las armas de la ecdótica. La labor crítica en torno a la poesía de fray Luis produce otros frutos relevantes posteriores, esencialmente la edición de Cristóbal Cuevas (1998) y, sobre todo, las dos ediciones de otro profesor salmanticense, Antonio Ramajo Caño (2006 y 2012). La puesta al día de los criterios editoriales y del aparato crítico y de la bibliografía, junto con la exhaustiva anotación, hacen de estas dos ediciones las de referencia actual para la lectura y consulta del corpus poético luisiano.

Poco después, Blecua publica la edición crítica del Cantar de Cantares de Salomón (Blecua 1994), que ha visto recientemente la edición de García de la Concha (2018), con otros criterios de divulgación científica, pero de enorme riqueza interpretativa y belleza editorial.

En 1992 salen a la luz otras dos ediciones críticas a cargo de Javier San José Lera: la de La perfecta casada, recogiendo por primera vez las variantes textuales de las ediciones publicadas en vida de fray Luis (1992a); y la de la Exposición del libro de Job, en dos volúmenes, a partir del manuscrito autógrafo conservado en la Universidad de Salamanca (1992b). La labor editorial de San José Lera culmina con la edición crítica de De los nombres de Cristo (2008).

También con motivo del centenario, se retoma la edición de la Opera latina del agustino, iniciada por los estudiosos de su orden en el entorno del centenario del siglo anterior, en 1891, y continuada ahora también en las editoriales agustinianas con nuevos volúmenes. A la Opera Vetera, editada en Salamanca, en 7 vols. desde 1891 hasta 1895 se añaden ahora los volúmenes de la serie Opera Nova, o Segunda serie, editada por las Ediciones Escurialenses a partir de 1992, año de la edición de las Quaestiones variae (vol. VIII) y de la que han salido ya hasta seis volúmenes más. Estas ediciones recogen, junto con las obras latinas publicadas en vida de fray Luis, la labor docente desperdigada en manuscritos escolares, con comentarios bíblicos, quaestiones y tratados teológicos, esenciales para entender en su integridad el papel del agustino en la filosofía y la teología de su tiempo.

El terreno de los estudios parciales se vio también muy favorecido en el año del IV centenario, con números monográficos de revistas dedicados a la vida y la obra del autor: Ínsula (San José Lera, 1991), Edad de Oro (Jauralde Pou, 1992), La Ciudad de Dios (Álvarez Turienzo, 1991), Revista Agustiniana (García, 1991) son alguna de ellas. Como muestra del interés continuado de las revistas científicas por la figura del agustino merece citarse el reciente número de la Hispanic Research Journal 17.3, como conmemoración de los cuatrocientos veinticinco años de su muerte (O’Reilly 2016).

Al tiempo, la convocatoria de congresos internacionales de aquel annus mirabilis de los estudios luisianos, 1991, genera volúmenes que recogen los trabajos críticos de los investigadores participantes. Merecen destacarse, el celebrado en la Universidad de Salamanca y publicado en García de la Concha y San José Lera (1996), el de la Universidad de Harvard, recogido en Gaylord y Márquez Villanueva (1996), o el de la Universidad Complutense, recogido en Viñas Román (1992).

Junto con el referido congreso la Universidad de Salamanca se volcó ese año de 1991 con la celebración de una extraordinaria exposición, cuyo catálogo, El siglo de fray Luis de León. Salamanca y el Renacimiento constituye una joya editorial, por sus trabajos críticos, pero también por la riqueza y la detallada descripción de las piezas expuestas (VV.AA., 1991).

Traducciones de obras de referencia como la de Colin Thompson (1995) publicada originalmente en inglés en 1988, recopilaciones bibliográficas como la llevada a cabo por Rafael Lazcano (1990 y 1994), necesitada ya de una reedición revisada y muy aumentada, completan ese espacio crítico en aquellos años noventa.

Carta autógrafa con firma de fray Luis

Carta autógrafa con firma de fray Luis, tomado de la Real Academia de la Historia

Los años dos mil muestran la continuidad crítica y el interés por los estudios luisianos, con diversidad de planteamientos y núcleos de interés. La labor documental ha continuado de la mano de Barrientos García, con la edición del Epistolario (Barrientos, 2001) y de nuevos documentos sobre los avatares universitarios de fray Luis (Barrientos, 2016); Marín Cepeda (2016) ha sacado a la luz interesantes cartas inéditas con Ascanio Colonna, un personaje que no formaba parte de la biografía de fray Luis hasta este descubrimiento.

Estudios de conjunto van completando distintos enfoques sobre fray Luis. En este campo merecen citarse los trabajos de Alcántara Mejía (2002), centrado en una construcción de sentido de toda la obra castellana o el de Díaz Martín (2014) con el imprescindible empeño de incorporar la obra latina en una reflexión de conjunto integradora sobre la figura del agustino. También el de Frèmoux-Crouzet (2010) merece una referencia, por su interés a pesar de llevar hasta el extremo el posible influjo del cabalismo cristiano en la obra de fray Luis, como desarrollo de trabajos anteriores más parciales de otros estudiosos, como el de Swietlicki (1986).

Estudios de las poesías originales, uno de los centros constantes de interés crítico, con la reedición recopilatoria de trabajos clásicos, como los de Alarcos (2006), muestran la continuidad de interés por este espacio capital del canon renacentista.

Dejo para el final un volumen de significativo título, Homenaje a fray Luis de León, a cargo de una estudiosa luisiana de larguísimo aliento, Margherita Morreale (2007), que culmina lo mejor del hispanismo italiano aplicado a la obra de fray Luis. El volumen, publicado por la Universidad de Salamanca, de más de 1300 páginas, tiene como centro de interés -una vez más- el mundo lírico de fray Luis, no solo las odas originales, sino también de las traducciones de autores clásicos -Virgilio en este caso- y de algunas traducciones bíblicas -salmos y Job en tercetos-. Sin embargo, junto con el minucioso estudio léxico y estilístico de los textos estudiados, interesa el enfoque crítico de la estudiosa italiana a la hora de establecer el texto, desde la precisión léxica a la puntuación, a partir de la comprensión de los sentidos, imprescindible para las precisiones textuales y las decisiones del editor.

Reproduzco como cierre de este artículo el párrafo con el que Menéndez Pelayo abría su epígrafe dedicado a fray Luis de León en su Biblioteca de traductores españoles, vol. II, p. 285:

«Onorate l’altissimo poeta» convendría exclamar para comienzo de este registro bibliográfico, dedicado al lírico insigne que trabajó con manos cristianas el mármol de la antigüedad. Varón de quien valiera más callar que decir poco, como de Cartago afirma Salustio; nombre dulce de pronunciar y agradable al recuerdo, pero de responsabilidad grande para quien intente avalorar de nuevo los méritos de quien le llevó y descubrir parte del tesoro de sus excelencias. Pero atendiendo a que fue traductor fecundo y muchas veces excelente, sólo en este particular aspecto habremos de estudiarle, dejando a otros la tarea, no liviana, de considerarle como místico, poeta y escriturario.

 

Bibliografía citada

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Responsable: San José Lera, Javier.
Javier San José Lera es catedrático de Literatura Española en la Universidad de Salamanca. Editor y estudioso de fray Luis de León, es director académico de la Biblioteca de Autor «Fray Luis de León» de la Biblioteca Virtual Cervantes y ha llevado a cabo ediciones críticas de La perfecta casada (1991), Exposición del libro de Job (1992) y De los nombres de Cristo (2008).

Revisión: Grupo de investigación LETRA.

Cómo citar y DOI del artículo: 
San José Lera, Javier, «Fray Luis de León», Diccionario de autores literarios de Castilla y León (en línea), dir. y ed. María Luzdivina Cuesta Torre, coord. Grupo de investigación LETRA, León, Universidad de León, 2020. [En línea] < http://letra.unileon.es/ > [fecha de consulta]. DOI:  https://doi.org/10.18002/dalcyl/v0i29

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